Los indicadores de bajas
temperaturas están
diseñados para el
control y la
verificación de la
buena conservación de
los productos. Su
función es
garantizar a
los suministradores que sus
productos serán
transportados y posteriormente
vendidos en perfectas
condiciones y, por otro lado,
certificar a
los clientes finales que el
producto que reciben conserva
su máxima calidad.
Existen dos
tipos de indicadores:
CHILLCHECKER:
Dispositivo auto-adhesivo, muy
fácil de pegar en
cualquier embalaje gracias a
su pequeño
tamaño.
Económico y preciso, es
idóneo para controlar
temperaturas
críticas
durante el
transporte y/o
almacenaje de productos
perecederos .
TEMPASURE:
Sensor que detecta el
descenso de
temperatura para
evitar la
congelación de
materiales . Siendo
un indicador más
sofisticado que usa un
mecanismo patentado propio y
exclusivo, sigue siendo un
sensor de temperatura
auto-adhesivo de fácil
uso .