Uso de un sensor termosensible autoadhesivo para prevenir la congelación de pinturas al agua durante su transporte y/o almacenamiento.

 

Propósito: uno de los fabricantes de pinturas decorativas e industriales con más presencia a nivel mundial, contactó con nosotros buscando una solución a su problema. Sus pinturas al agua tienen riesgo de congelarse en las estaciones frías, principalmente en los países del norte de Europa. Al tratarse de pinturas al agua, si se congela el bidón, la pintura queda totalmente inservible; hay que tirar el bidón con la consecuente pérdida económica que ello supone ya que se trata de pinturas de coste muy elevado. En definitiva, el fabricante necesitaba una solución para controlar la temperatura de este producto, tanto durante su transporte como en el período de almacenamiento.

 

Producto Termosensible utilizado: TEMPASURE D+5

 

Trabajo realizado: La pintura que se utiliza para los accesorios plásticos de los automóviles, tales como retrovisores o parachoques, es una pintura con base agua. Evidentemente, la pintura puede sufrir un daño irreparable si se alcanza su temperatura de congelación aunque sea tan solo durante unos minutos.

 

Esta temperatura crítica puede presentarse en determinados momentos: durante su transporte, sobretodo hacia el norte de Europa, o bien, durante su almacenamiento en las estaciones frías dado que estos bidones de pintura pueden permanecer temporalmente almacenados en recintos exteriores.

El indicador que se eligió fue el dispositivo TEMPASURE Ref.D+5. Este indicador está calibrado a +5ºC. Su precisión es de +/-2ºC, lo que significa que - si el bidón está sometido a una temperatura entre +3ºC y +7ºC – TEMPASURE D+5 cambiará claramente de color: de transparente a morado intenso. El tamaño del indicador permite su adhesión en la superficie curva del bidón con lo que se obtiene la lectura directa de cada bidón. Por otro lado, en caso de temperatura crítica y daño inevitable, estaremos seguros de cuáles son los bidones intactos y los bidones dañados y sólo retirar éstos.

Este dispositivo lleva siendo utilizado para este propósito desde hace más de 8 años. Se trata de una solución fácil de implementar ya que no precisa instalación ni requiere pilas o baterías y es ideal para controlar la temperatura mínima de todos aquellos materiales cuyo deterioro supone una gran pérdida económica: pinturas al agua – como en nuestro caso práctico – pero también líquidos fotográficos o farmacéuticos entre otros.